Es inminente el triunfo político que dará el partido Cambio Radical en Córdoba, estoy seguro que tendrá representación política fuerte.
La jugada maestra la realizó el líder innato Edgardo Espitia, candidato a Senado, el cual por su proyección política y liderazgo pudo unir a la clase política segregada y maltratada por las últimas administraciones departamentales.
Edgardo, una figura política fresca y nueva, tiene un solo objetivo: dignificar al pueblo. Sin egoísmo buscó aliados estratégicos y poderosos como Toño Ortega, el cual sin mezquindad apoyó el proyecto político de Joche Abdala a la Cámara de Representantes.
La jugada: una lista cerrada en un partido sin peso político en Córdoba. A lo primero que le apostaron fue a recomponer el camino con aliados que se habían distanciado, en el caso del dirigente y cacique político del San Jorge, Feliz Gutiérrez, el cual es un aliado firme con recelos pero con la madurez política de entender que el sacrificio en política vale la pena.
Otra hazaña política importante sin mezquindad es la de mantener el espacio político de la ñoñomanía. Aquí nos damos cuenta que hoy Edgardo empieza a tejer una alianza sólida de la mano del gran líder el Ñoño Elías, un pilar más en el triunfo de la lista a Cámara de Cambio Radical.
Pero todo no queda ahí: buscar recuperar espacios cedidos. Un viejo conocido y poderoso político aparece en las movidas de las fichas políticas y es Musa Besaile, el cual en cabeza de su esposa Milena Flórez tendrá su representación en el Senado y será un apoyo importante en la lista a Cámara de Córdoba de Cambio Radical.
Esto no acaba aquí. Lo que nadie creía que podía pasar: Edgardo con su agudo olfato político se acercó a Zulema Jattin, le hizo entender que recuperar su espacio político en las regionales era con oportunidades y alejada de los tradicionales políticos que la maltrataban en cada elección y utilizaban su fortín político y luego pisoteándole los compromisos políticos.
Un jaque mate, una alianza sólida y un gana-gana lo dio el exdiputado Toño Ortega, el cual propuso el nombre en el segundo renglón de la lista a Cámara de Representantes de Cambio Radical: un nombre alejado de la política pero capaz de reunir y dar una estocada mortal, el Nene Durán, amigo y prenda de garantía de la representante Saray Róbayo Bechara, una mujer que entendió que no hay cuña que más apriete que la del mismo palo. Se hizo a un lado en esta contienda y tiene los ojos puestos en las regionales del 2027.
Todo está dado para que los mercenarios de la política en Córdoba den el paso a la victoria. El gran trofeo en esta elección es consolidar dos cámaras por el partido Cambio Radical, la cual seguramente les abrirá un camino a las elecciones regionales midiendo fuerzas y capacidad de voto en urna. Y la ñapa se las tiró esta semana en las CALLE de montelibano terminó diciendo Edgardo Espitia.




