¡Córdoba, tierra de cumbiambas, calendas y… ¡calderos políticos hirviendo! Esta noche de brujas, mientras los niños corren por dulces, los congresistas y aspirantes se disfrazan de “salvadores” en la gran casa embrujada del Capitolio. El olor a podrido no es de calabaza quemada, sino de promesas que se descomponen al primer amanecer. ¡Bienvenidos al baile de los no-muertos!
David Barguil , el vampiro centenario, chupa votos como sangre fresca. Su primo Nicolás Barguil, el mini-Dracula, lo sigue con colmillos de plástico, prometiendo un tractor que revolucionaría el campo y que nunca encendió hoy solo quedaron palabras y ya se deshacen en la lavadora de la conciencia. Wadith Manzur, el Frankenstein de las elecciones, se cosió un corazón nuevo con las tripas políticas de su mentor Marcos Daniel Pineda. ¡Escena gore: bisturí de ambición, vísceras rojas y un grito de “¡traición!” que aún retumba en los pasillos de Montería!
El zombis reciclado no faltan: Antonio Correa (el de los escándalos que resucitan como no-muertos) camina tambaleante, balbuceando “transparencia” mientras esconden facturas en sus ataúdes. Jhony Besaile el verdadero boss, el jefe de jefe el patrón de patrones, director de directores, rey de reyes el gran líder el zombi callado que nuca habla pero que cuando escuchas su nombre hasta los más machos tiemblan. Fabio Amín, hombre lobo de las alianzas, aúlla a la luna de los presupuestos, cambiando de bando más rápido que de pelaje. Andrés Calle, hoy un fantasma invisible, queno aparecerá en las urnas… víctima de la maldad, la hipocresía y el canibalismo de los zombis judiciales y políticos.
Ana Paola García, la “cara visible de Córdoba” (en un mundo de espanto y tiniebla política).
¡Pero atención, caldero nuevo en la fogata! Desde las sombras del Palacio de Naipy quiere surgir Martha Ruiz, la dueña absoluta de los hechizos del exgobernador. ¡Sí, señores! Ella es la bruja suprema que agita la varita de los encantamientos oficiales: contratos que aparecen y desaparecen, licitaciones que se materializaron como fantasmas y decretos que se firmaron con tinta invisible. Mientras el exgobernador posa de “líder iluminado”, Martha susurra los conjuros desde su cueva de archivos. ¡Es la reina de las marionetas, la chef del veneno político, la que convierte sapos en secretarios y secretarias en sapos!
Y entonces… ¡pum! Irrumpe Edgardo Espitia, la momia fresca que sale del sarcófago con vendajes de dignidad. ¡Al fin un aire no contaminado! Edgardo brilla como calabaza iluminada, prometiendo desenterrar la decencia cordobana de tanta podredumbre. Es el héroe que no necesita pócimas de Martha ni colmillos de los Barguil.
Pero, ¡cuidado, trampa de brujería! Rechazamos de plano su fórmula a Cámara con Joche Abdala (¿ese nombre no suena a hechizo fallido de la misma Martha?). ¿Por qué atar a un fénix renaciente a un gremlin de dudosa receta? #EdgardoSiJocheNo: ¡Sí al futuro, no al Frankenstein reciclado con especias de Palacio!
¡Dulces o maldiciones, congresistas! Que Martha guarde sus hechizos para su caldero privado y deje a Córdoba despertar de esta pesadilla. ¡Feliz Halloween: que las sombras se queden en Naipy y Espitia encienda la luz!




